Lo fantástico de jugar


Lo fantástico de jugar no solo es mantener a nuestros hijos activos o entretenidos, es una de las actividades MÁS importantes para su desarrollo físico, cognitivo y emocional.

Es a través del juego que nuestros hijos comienzan a conectar e interactuar socialmente, a crear y explorar, a afrontar sus miedos, a desarrollar nuevas competencias, a adquirir confianza y resiliencia, a trabajar en equipo, a compartir, a negociar, a tomar decisiones, a descubrirse a sí mismo y lo que le gusta, entre otros … y hasta mantenerse físicamente saludables, porque con juegos activos mantienen niveles de actividad física que evitan el sobrepeso o la obesidad, que podría derivar a futuro en otras enfermedades.

OJO, si bien en muchos de los juegos participamos como padres, muchas veces sin darnos cuenta tratamos de controlarlos o restringirlos.  ¡No lo hagamos!  Dejemos que jueguen en libertad.  No hacerlo impedirá que puedan beneficiarse de todo lo bueno del juego, especialmente en el desarrollo de habilidades de liderazgo, trabajo en equipo, relaciones interpersonales y creatividad.  Muy al contrario, aprovechemos esos espacios para unirnos a ellos en el juego y tener la oportunidad de integrarnos a su propio mundo, comprenderlos y prestarles mayor atención, así como fortalecer nuestra relación.  Es a través del juego que nuestros hijos también expresan sus puntos de vistas, experiencias y frustraciones.

RECUERDA que mientras nuestros hijos crecen y juegan, van aprendiendo y desarrollando habilidades que les servirán para toda su vida como:

  • su capacidad de aprendizaje (formas, tamaños, números, espacio, etc.),
  • su habilidad motriz (rodar, levantar, trepar, montar, etc.),
  • su desarrollo social/emocional (jugar con otros, seguir reglas, expresarse, etc.)
  • y su lenguaje (historias, canciones, libros, etc.)

Por ejemplo, desde el ámbito del desarrollo social/emocional, el jugar les permite:

  • aprender sobre las relaciones
  • respetar las reglas y el compartir
  • negociar
  • liderar y/o seguir a otros
  • pedir a otros para jugar
  • hacer reglas que beneficien a todos
  • iniciar las grandes amistades

Programa tiempo para impulsar el juego en tus hijos y jugar con ellos para enriquecer su desarrollo y aprendizaje social y emocional.  Asegúrate también de motivarlos e impulsaros a hacer nuevos amigos.