Pronto llegará la Primavera y con ella las alergias


Congestión nasal, picazón en la garganta, estornudos, ojos llorosos, nariz con mucosidad, son entre otros algunos síntomas de alergias que suelen llegar con la primavera. Pero, ¿cómo los diferenciamos de una gripe o resfrío que suele también darle a nuestros hijos a lo largo del año?

Muy simple, las alergias pueden tener síntomas parecidos a una gripe o resfrío, pero nunca causan fiebre y/ o dolores.  

Nuestros hijos son más proclives a tener alergias si en la familia tenemos historial de alergias.  Por lo general, conociendo ese historial, los síntomas y otros factores, el pediatra podrá definir qué es lo que posiblemente está originando la alergia y el tratamiento a seguir, el cual podría involucrar un antialérgico entre otras acciones.

Sin embargo, nosotros en casa también podemos establecer algunas rutinas de prevención que ayuden a evitar que nuestros hijos estén expuestos a polvo, pelos de mascotas, humedad, etc. que podrían ser los causantes de esa alergia, sobre todo teniendo en cuenta que algunos niños pueden ser sensibles a la combinación de varios factores.

MUY IMPORTANTE:  Las alergias también pueden estar acompañadas de asma y de desórdenes del sueño, por lo que es crítico que prestemos atención al sueño de nuestros hijos (cantidad y calidad).  Si nuestros hijos tienen problemas para dormir bien, también se presentarán con la alergia otros síntomas, como son problemas para prestar atención, cansancio, etc., que muchas veces erróneamente se confunde con trastorno de hiperactividad con déficit de atención (ADHD).

Dentro de esas rutinas de prevención tenemos:

  • Retirar los peluches de la cama y habitación en general o lavarlos periódicamente
  • Lavar semanalmente la ropa de cama con agua caliente
  • Aspirar, trapear y retirar el polvo diariamente
  • Educar a nuestros hijos a lavarse frecuentemente la cara, las manos y ducharse bien
  • Cerrar las ventanas, especialmente si nuestros hijos son sensibles al polvo

Es importante recordar que las alergias pueden cambiar conforme nuestros hijos crezcan (pueden desaparecer o variar), por eso nuestro rol como padres es clave y requiere de un trabajo mano a mano con el pediatra, tomando acción y observando bien los orígenes de la alergia para ayudar a reducir los efectos.

Desafiemos con nuestros hijos las alergias!